Agile Coach

El agile coach en el sombrero de “coach”. ¿Qué beneficio nos trae ser coach ontológico además de agile coach?

¿Qué diferencia existe entre un agile coach y un coach ontológico? esta es una las preguntas más frecuentes que, si bien parece obvia, no lo es tanto. Sin embargo, debo confesar que cuando medito acerca de esta diferencia suelo pensar en estos roles como complementarios, de hecho, creo que caminando a la par generan grandes resultados.

Un coach ontológico es un profesional que acompaña procesos de transformación desde el coaching ontológico, disciplina basada en la ontología del lenguaje. Explora el modelo mental del coachee mediante preguntas para abrir una experiencia de aprendizaje profundo en un área donde la persona se siente atascada. Actualmente existe el debate respecto de la diferencia con el psicólogo, pero un coach ontológico no reemplaza de ninguna manera su intervención, de hecho, es buena práctica hacer esta aclaración al coachee antes de aceptar iniciar una conversación.

Un agile coach se distingue por ser un profesional que acompaña un proceso de transformación ágil y cultural asumiendo distintos roles: facilitador, mentor, educador, coach, navegador de conflictos, conductor de la colaboración, solucionador de problemas (Lyssa Adkins) y agrego: implementador de metodologías ágiles. La adopción de cada uno de estos roles depende del contexto y del momento de cambio en que la organización se encuentre. Para desenvolverse en cada uno de ellos se acude a prácticas provenientes de distintas disciplinas, una de ellas son las del coaching ontológico.

Si bien sus misiones y su campo de acción son diferentes, es cierto que en la práctica cuando un agile coach se coloca el sombrero de “coach” utiliza prácticas del coaching ontológico para facilitar conversaciones difíciles, crear espacios en el que los equipos puedan superar sus diferencias y generar mejoras. Sin duda esta combinación de agilidad + coaching y no al revés, tiene algunos beneficios:   

Acciones del lenguaje. Como agiles coaches utilizamos las distinciones ontológicas cuando asumimos este rol, por ejemplo, para dar feedback. Por lo que ser un coach ontológico ejerciendo como agile coach nos brinda destreza en el uso de esta práctica específica y evita que cometamos pecados ontológicos que podrían dificultar nuestra labor. El uso adecuado de las acciones del lenguaje nos permite crear conversaciones poderosas, pero si a esto sumamos el entendimiento de que el ser humano se construye en y a través del lenguaje comprenderemos, por ejemplo, la importancia de “ser duros con el problema y no con la persona”.

El recurso de la pregunta. La pregunta inicia un proceso interno en la persona que la escucha. Genera un insight que puede llevarla a declarar un quiebre y si eso ocurre puedes escucharlo y actuar en consecuencia. Pero por sobre todas las cosas puedes identificar ese preciso instante previo a la pregunta en que nos damos cuenta de que si la hacemos podemos generar un quiebre que la persona no pidió trabajar. Aquí la combinación nos ayuda en el buen uso de la pregunta poderosa.

La noción de observador y realidad. Sin duda de las más poderosas porque siempre nos recuerda que la agilidad no es “la única realidad posible” y que no hay una “única forma de observar” que te habilita a “ser ágil”. Aquí nos aporta el entendimiento de que una organización que decide transitar por un proceso de transformación ágil ha declarado un quiebre, que está en un proceso de cambio de observador y que no hay una única manera de “ser y hacer” ágil, sino que la organización encontrará su propio camino de acuerdo con cómo se observa a sí misma y al proceso en el cual esta inmersa.

Aprendizaje transformacional. Si por alguna razón nos encontráramos en una situación en la que un equipo o un colaborador se encuentra atascado en una situación, quiere avanzar y no sabe cómo hacerlo, esta combinación es muy beneficiosa pues como agile coach puedes tener plena conciencia de que esa persona esta un contexto de transformación ágil y comprender exactamente qué significa, y como coach ontológico puedes, si la persona así lo deseara, generar un espacio de conversación para que pueda abrirse a un nuevo mundo de posibilidades.   

El lado oculto del lenguaje, la escucha (Rafael Echeverría). Escuchar es uno de los recursos más valiosos del agile coach en especial porque esta habilidad es la que nos permite utilizar los silencios y distinguir aquello que no se esta diciendo. El entrenamiento en la escucha activa que como coach ontológico adquirimos brinda enorme destreza en el uso de la pregunta y la observación.  

Lenguaje, emoción y corporalidad. Identificar qué emociones dispara una transformación ágil en los equipos es uno de los principales desafíos del agile coach en este rol. Sin duda el entendimiento de la relación entre lo que decimos, sentimos y hacemos nos ayuda no solo a elegir las palabras sino a identificar por ejemplo las emociones que el lenguaje utilizado por un colaborador genera en el accionar del equipo.

Una vez un colega al cual admiro me inspiró a pensar en “agilidad + coaching”, escrito de esa forma. Creo es una mezcla poderosa que se produce cuando en el rol de agile coach elegimos usar el sombrero de “coach” y aplicar a conciencia las prácticas de la disciplina del coaching ontológico es un buen comienzo. Como verán un profesional que trabaja como agile coach camina con distintos zapatos y utiliza sombreros de distintos colores. Sin duda un rol colmado de magia que nos exige revisar nuestra condición interna como generadores de espacios de transformación una y otra vez. Como diría Galeano “Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes, fuegos chicos y fuegos de todos los colores”. En definitiva, se trata de un “Y”, no de un “O” porque en este rol la clave está en la suma.  

 ¡En el próximo articulo te contaremos acerca del agile coach en el rol de implementador de metodologías ágiles!

Andrea Campetelli & Sergio Porcellini

Gestiono proyectos relativos a la transformación organizacional y digital integrando a las personas al proceso de transformación promoviendo nuevos modos de actuar y cambios en la cultura de trabajo. Creo en el potencial de cada organización para alcanzar el éxito y a partir de ello facilito procesos colaborativos que las orienten hacia cambio organizacional requerido combinando creativamente metodologías provenientes de la ingeniería en calidad, la gestión de proyectos, las relaciones del trabajo y el coaching organizacional.

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